"Homo sapiens, homo destructor?" por Loïc Chauveau
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Pyromane, viandard et destructeur. Voilà le portrait peu
reluisant qui émerge des travaux de paléontologie les plus récents. Homo
sapiens n’a jamais été en paix avec son environnement. Pire, alors qu’il en
dépend pour sa survie, il le violente depuis ses origines. "L’espèce
humaine a deux caractéristiques principales, détaille Jean-Jacques
Hublin, professeur au Collège de France. Elle s’attaque à des animaux plus
gros qu’elle, et s’oriente de préférence vers des proies jeunes – ce qui
n’est pas le cas des autres prédateurs." Il n’existe pas de meilleur
moyen d’éradiquer une espèce occupant le haut de la chaîne alimentaire que de
tuer ses jeunes. Les plus gros animaux se reproduisent peu, en effet : les
gestations sont longues, très espacées dans le temps, et ne donnent naissance
qu’à un ou deux petits à la fois. Qu’une génération s'affaiblisse, et toute
l'espèce est menacée. Or, la colonisation de la planète par l'Homme, à partir
de la dernière sortie d'Afrique (- 70.000 ans), coïncide avec la disparitions
en quelques milliers d'années de la mégafaune : tigres à dent de sabre,
marsupiaux géants, ours des cavernes… les victimes ? |
Pirómano, carnívoro y destructor. Éste es el retrato poco
reluciente que surge de la obra paleontológica más actual. El homo sapiens
jamás mantuvo paz con su ambiente. Incluso peor, aunque depende de él para su
superviciencia, lo violenta desde sus orígenes. "La especie humana tiene
dos características principales, explica Jean-Jacques Hublin, profesor del
College de France. Se alimenta de animales más grandes que ella, y
especialmente de las presas jóvenes, algo que no hacen los otros
depredadores. No hay mejor medio para erradicar a una especie estando en la
cima de la cadena alimenticia que matando a sus jóvenes. Los animales más
grandes se reproducen poco: la gestación es larga, son más esporádicas, y no
nacen más que uno o dos pequeños cada vez. Si una generación se debilita,
toda la especie está amenazada. Sin embargo, la colonización del planeta por
el hombre, a partir de la última diáspora de África (hace 70,000 años)
coincide con la desaparición en unos cuantos miles de años de la megafauna:
tigres dientes de sable, marsupiales gigantes, osos de las cavernas..
¿Víctimas? La cuestión divide a la comunidad científica desde hace más de sesenta años... Sin ser resuelta. Unos, como Stephen Wroe de la Universidad de Sydney, estiman que la principal causa de su extinción es el cambio climático y especialmente la subida de temperaturas a inicios del Holoceno hace 11,500 años, después de un periodo glaciar particularmente frío. Imposible, según dicen ellos, que los pocos hombres que había entonces en la Tierra (las estimaciones de la población europea durante de la última glaciación oscilan entre 11 mil y 28 mil individuos) pudieran haber sido responsables de la desaparición de decenas de miles de grandes mamíferos. La inadaptación de la megafauna a la elevación de las temperaturas, su incapacidad de cambiar su dieta a medida que la vegetación se transformaba parecen ser explicaciones más razonables. Publicado originalmente en francés en Sciences
et avenir (13/02/2021). |